La Fisioterapia después del Covid

 

Reconozco que soy de los que cuando se escucha que después de lo que estamos pasando saldremos fortalecidos le cuesta verlo, me cuesta ver el lado positivo de todo esto. Pero la realidad es que si, que la presente crisis sanitaria y la económica que vendrá abren muchas posibilidades de cambio, otro aspecto es que se aprovechen o no.

Hay un cambio que no solo es posible, si no que además, deseo con toda mi alma. Afecta a mi profesión de fisioterapeuta, esa fisioterapia que desde hace 18 años ocupa muchas horas de mi vida; horas laborales, de estudio, congresos, cursos, viajes, conversaciones, discusiones… gran parte de la vida.

Voy a ser muy claro, deseo con toda mi alma que la era post-covid acabe con esa fisioterapia que arruina el esfuerzo, la ciencia, el conocimiento y la reputación de la propia fisioterapia. Me refiero a clínicas con convenios de aseguradoras de salud donde se practica una fisioterapia en cadena, con 10 o 12 pacientes a la hora, atendidos por estupendos fisioterapeutas jóvenes con mucho potencial y motivación que la pierden a los 3 meses de estar trabajando en esas condiciones. Pacientes recibiendo tratamientos ineficaces, nada personalizados y que producen más mejoría por el tiempo pasado desde el inicio de las sesiones (regresión a la media) y evolución del proceso que por efecto de lo aplicado. Una fisioterapia mal pagada y por lo tanto devaluada (menospreciado su valor) donde el único que pierde al final de la historia es el paciente. La fisioterapia es un negocio pero ante todo es un servicio a la sociedad, existen formulas y maneras de equilibrar ambas y muchos profesionales así lo entienden.

Existe otra fisioterapia, centrada en la persona, que dedica tiempo a escuchar, tener en cuenta los valores del paciente, extraer conclusiones, reflexionar sobre la idoneidad o no de un tratamiento, que se interesa por el pronostico y evolución del paciente. Todo esto independientemente de las técnicas o enfoque que cada compañero de a una lesión o dolor, por que esto es medicina, salud y sobretodo ciencia, no hay dogmas, creencias ni milagros. Hay estudio, reflexión, empatía y técnica.

Por suerte la fisioterapia en Castellón goza de muy buena salud y tengo la suerte de conocer o haber compartido momentos con magníficos compañeros que ponen su dedicación personal y esfuerzo económico en acercar a la población de Castellón una fisioterapia de calidad, fisioterapia con mayusculas. Me da miedo el citar por que seguro dejo a alguno/a en el camino pero los que aquí nombro se lo merecen por su contribución a hacer que en Castellón podamos gozar de una fisioterapia dedicada a los pacientes, basada en la ciencia y en continua evolución; Cristian Toscano, Alberto Lasarte, Maria Silvestre, Marta Sidro, Alvaro Macario, Fernando Garcia, Clara Martí, Carlos Tegedor, Francisco Gomez, Mario Alba, Fernando Úbeda…

Ojalá el tiempo después del Covid nos traiga una fisioterapia de verdad, alejada de la masificación, y destierre esa otra no centrada en la persona y su problema.

Antonio Romeo